
En un final épico en Países Bajos, la Selección Argentina de Hockey sobre Césped igualó el partido sobre la hora y venció en la definición por penales australianos para alcanzar la tercera copa del mundo de su historia.

Argentina volvió a escribir una de las páginas más doradas y gloriosas de su historia deportiva. En un escenario adverso y frente a un marco imponente, Las Leonas derrotaron a Países Bajos en su propia casa y se proclamaron campeonas mundiales tras una final inolvidable que quedará grabada para siempre en la memoria de los fanáticos.

El desarrollo del encuentro reflejó la paridad y la tensión propias de un clásico internacional. Durante gran parte del partido, el conjunto neerlandés logró imponer su ritmo y ponerse en ventaja, obligando al seleccionado argentino a replegarse por momentos. Sin embargo, cuando las oportunidades parecían agotarse, afloró el adn inconfundible del equipo nacional: coraje, carácter y convicción.
En un último cuarto para el infarto, Las Leonas avanzaron metros, ajustaron la presión y encontraron el merecido empate a pocos minutos del final. La paridad llevó la definición a la agonía de los penales australianos, un terreno donde la templanza y la categoría de la arquera argentina y la efectividad de las ejecutantes terminaron por inclinar la balanza.
Con este triunfo, el seleccionado femenino de hockey obtiene su tercer título mundial (sumándose a los logros históricos de Perth 2002 y Rosario 2010), reafirmando una vez más a esta disciplina en la cima del deporte internacional.
Otra vez ellas. Otra vez este grupo de atletas poniendo la bandera argentina en lo más alto. Una noche soñada, épica e inolvidable.
¡Argentina campeón del mundo! Salud, campeonas.