Cuando ambos sectores batallan por captar a los usuarios, se libra otra pelea para mantenerse actualizados y entre las preferencias de los argentinos

Las fintech y los bancos vienen compitiendo en varios frentes. Quizás, el más importante sea la posibilidad de que los empleados puedan cobrar su sueldo directamente en billeteras, algo que la banca se opone.
Pero también libran otra batalla silenciosa, que se desarrolla fuera de la vista del usuario, pese a que sea el principal beneficiario: se disputan los mejores profesionales, que al final de cuenta, son lo que permiten crear mejores servicios.
Pese a que en 2025 las fintech estuvieron en varios títulos de manera negativa, llamando la atención por sus despidos, estas empresas parecen estar ganando terreno y algunos aseguran que están poniendo contra las cuerdas a la banca, que podría empezar a achicar sus equipos.
Primero fue la pelea por atraer el talento, ahora ésta viró a entender las necesidades del usuario que navega por un mar incierto y cambiante. En este escenario, cómo funcionarán ambas industrias, que en definitiva forman parte del mismo sector.
En Argentina operan alrededor de 1.000 fintechs, lo que habilitó, entre otras cosas, que se multipliquen la cantidad de cuentas por personas. Mientras apenas pocos años atrás hablábamos de la falta de bancarización del país, hoy los clientes tienen su dinero en cuentas bancarias pero también en billeteras virtuales.
Según datos del Banco Central, cada argentino mayor de 15 años tiene al menos una cuenta financiera. Se distribuyen de la siguiente manera:
26,9 millones de usuarios combinaban cuentas bancarias y de pago
8,6 millones tienen solo cuentas bancarias
2 millones cuentan solo con cuenta en billeteras
En este escenario, señala Noelia Sema, Talent Acquisition Manager, Permanent Placement de Adecco Argentina, «es cierto que el sector financiero está atravesando un proceso de transformación profunda».
«La competencia con las fintech aceleró la necesidad de repensar modelos de negocio, productos y servicios, y también la forma de trabajar. La digitalización, la automatización de procesos y la incorporación de inteligencia artificial son hoy temas centrales para los bancos tradicionales, que buscan ser más ágiles y eficientes sin perder la confianza y solidez que los caracteriza», explica Sema.
Para Mauro L´Estrange, Co Founder & CEO High Flow, que en 2026 habrá despidos en el mundo de la banca no es un rumor, «es una realidad que atraviesa al sector bancario desde hace años, y que en el último tiempo se ha acelerado fuertemente dadas las circunstancias del mercado».
Tal como afirma su colega, «ya no se trata únicamente de digitalizar canales, sino de repensar el modelo completo de negocio: ofrecer productos más simples, una mejor experiencia de usuario y servicios que antes parecían exclusivos de las fintech», suma L´Estrange.
¿Peligran los bancarios?
En este sentido, según Delfina Fernández, líder de la división IT de Adecco Argentina, este movimiento «no necesariamente implica un achicamiento, sino una reconfiguración de perfiles».
«El sector financiero está demandando cada vez más profesionales vinculados a la tecnología, los datos, la ciberseguridad y la experiencia del cliente. Es posible que ciertos puestos más operativos se reduzcan, pero al mismo tiempo se abren oportunidades en áreas de innovación, transformación digital y análisis de información. Lo que vemos es un cambio en las habilidades más que una reducción neta del empleo», analiza Fernández.
De cara a 2026, «los bancos apuntan a consolidar su transformación digital y fortalecer la integración entre los canales físicos y virtuales. Están invirtiendo en soluciones que mejoren la experiencia del usuario, la personalización y la seguridad», suma la líder de IT en Adecco.
Y añade: «También se espera un fuerte impulso en productos de banca sostenible y servicios financieros inclusivos, un eje que crece en importancia tanto para los bancos como para las fintech».
«Lo que vemos hoy es un proceso de reestructuración profunda: los bancos están modernizando sus sistemas, revisando su rentabilidad y buscando alianzas estratégicas con fintech o tecnológicas para ganar agilidad. En Argentina, esto se combina con un contexto económico desafiante, donde la presión por ser más eficientes y competitivos es aún mayor», detalla L´Estrange.
La pregunta, entonces, no debería ser si los bancos quieren competir con las fintech, sino si pueden hacerlo al mismo ritmo. Para el fundador de High Flow, «aquellas entidades que no logren actualizar su estructura operativa, incorporar talento digital y transformar su cultura organizacional, probablemente queden atrás en esta nueva etapa del sector financiero. La verdadera competencia hoy no está solo en el producto, sino en la capacidad de adaptación».
Las fintech también se reestructuran
Según L´Estrange, del lado de las fintech, lo que estamos viendo es un proceso de maduración. «El sector creció muy rápido en los últimos años, y ahora entra en una etapa donde la prioridad ya no es solo crecer, sino ganar eficiencia y sostenibilidad», dice el experto.
«En ese contexto, sí pueden darse ajustes o reconfiguraciones, pero no necesariamente una ola de despidos. Lo que cambia es el tipo de talento que se necesita: la inteligencia artificial (IA) está automatizando tareas operativas y de análisis, pero al mismo tiempo abre nuevas oportunidades en data science, desarrollo de producto, machine learning y estrategia, entre otras», enumera L´Estrange.
Como en otras industrias, en muchas fintech la IA se está usando para escalar sin aumentar estructura: mejorar la atención al cliente, analizar riesgo crediticio, optimizar campañas o prevenir fraude. Es decir, la tecnología reemplaza tareas, no propósitos.
«Lo que viene es una reconfiguración más que una reducción: equipos más pequeños, especializados y con perfiles híbridos, tecnología, negocio y visión de producto, capaces de transformar datos en decisiones», aclara el líder de High Flow.
Como protagonista del sector, Manuel Beaudroit, CEO y co-fundador de belo, asegura que «en el ecosistema fintech venimos trabajando con IA hace tiempo y sabemos que se trata de una herramienta por demás valiosa. Capaz de generar un cambio de paradigma».
«En línea con esto, consideramos que el uso masivo de esta tecnología reemplazará tareas más que personas. Las empresas que la integren sin perder el foco humano serán las que mejor se adapten a esta nueva etapa. La clave está en entender que el cambio es cultural», aclara Beaudroit.
A su vez, Guadalupe García Valls, Head of Business Development en RedMagister, cree que el escenario de batalla no será drástico. «La banca tradicional tiene un sistema robusto y de peso histórico. Aún con el crecimiento y la adopción cada vez mayor de las fintech, situación que nos entusiasma, el sector necesitará fuerza laboral.»
«Lo que seguramente se dará es que los bancos se vean impulsados a mejorar su Employer Value Proposition. Las fintech suelen tener una oferta empleadora más atractiva sobre todo para las nuevas generaciones: menor burocracia, mayores oportunidades de crecimiento profesional y trabajo híbrido», indica García Valls.
«Apuntalar procesos –y el modelo de negocio cuando corresponda– es la llave para contar con una organización más flexible, con una lógica más ágil, centrada en el usuario, en los mejores que pueden ofrecerles y en una lógica empresarial que cuide al equipo de trabajo», aconseja y concluye Beaudroit.