La embarcación partió el 10 de junio con destino a la Cuenca Argentina Norte, donde realiza estudios físicos, químicos y biológicos que servirán para definir decisiones sobre explotación y conservación de recursos naturales.
En los últimos días, se pudo observar la presencia del buque oceanográfico ARA Austral operando frente a nuestras costas. Aunque su cercanía despertó curiosidad, la embarcación forma parte de una campaña científica nacional que busca evaluar el impacto ambiental en áreas del Mar Argentino donde se proyectan futuras actividades extractivas, especialmente en los bloques CAN 107 y CAN 109, ubicados en la Cuenca Argentina Norte.
El ARA Austral zarpó el pasado 10 de junio desde la Base Naval Mar del Plata y permanecerá en el mar durante quince días, desarrollando un amplio trabajo de recolección de datos físicos, químicos y biológicos del ecosistema marino. Esta campaña tiene como objetivo establecer una línea de base ambiental que permita, en el futuro, tomar decisiones con fundamentos técnicos y científicos sobre la exploración offshore y la conservación del entorno marino.
El equipo a bordo realiza tareas como recolección de muestras de agua, sedimentos y fauna marina; censos de aves y mamíferos; y uso de tecnología acústica de última generación para mapear el fondo oceánico. Esta actividad se enmarca en una estrategia más amplia de investigación en el Mar Argentino, liderada por instituciones como el CONICET y la empresa Y-TEC, filial de investigación y tecnología de YPF y CONICET.
Una de las campañas más recientes —la YTEC-GTGM6, finalizada en septiembre de 2024— duró 31 días, recorrió más de 5700 kilómetros y permitió obtener una gran cantidad de datos geológicos, biológicos y oceanográficos en regiones como el Golfo San Jorge, la Cuenca Malvinas y Península Mitre. Fue financiada por Y-TEC y coordinada por el Grupo de Trabajo de Geología Marina Ampliado del CONICET. Los estudios incluyeron maniobras de muestreo de sedimentos, perfiles sísmicos, estaciones de análisis de columna de agua y tomas de muestras para estudiar fitoplancton, zooplancton y condiciones físico-químicas del mar.

Estos datos fortalecen la investigación científica nacional y sirven como base para establecer criterios ambientales en zonas de interés económico estratégico. El trabajo es impulsado en conjunto por el CONICET, la Armada Argentina y organismos especializados como el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO), el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA), entre otros.
El ARA Austral, por su parte, es una plataforma científica de primer nivel. Con una eslora de 97,6 metros y capacidad para alojar hasta 50 personas, está equipado con laboratorios de oceanografía, geología, química, sistemas de observación del suelo marino, gabinetes de sismología, dragas con videocámaras y guinches oceanográficos. Esta infraestructura permite desarrollar tareas de investigación vinculadas a la geología, geofísica, biodiversidad marina, oceanografía física y química, así como identificar zonas con potencial hidrocarburífero y alimentario.
La presencia del ARA Austral frente a Necochea refuerza el carácter estratégico de nuestra región dentro del esquema de vigilancia ambiental del Mar Argentino. En los próximos días se espera que el equipo a bordo publique los primeros hallazgos preliminares, que permitirán comprender mejor el estado del ecosistema y evaluar los riesgos de futuras intervenciones en el fondo marino.
Estas misiones reafirman el compromiso del país con la producción científica, la gestión sostenible de los recursos naturales y la soberanía sobre el territorio marítimo. Frente al avance de la exploración offshore, la investigación se vuelve una herramienta clave para anticipar impactos y proteger el patrimonio natural de las generaciones futuras.